En 1904 le dieron el Premio Nobel de fisiologia y medicina.
Reconocido por sus trabajos sobre el corazón, el sistema nervioso y el aparato digestivo.
Sus experimentos de 1889, demostraron la existencia de reflejos condicionados y no condicionados en los perros. Comprobó que salivaban automaticamente con el olor de la comida, dando una respuesta incondicionada a un estímulo incondicionado.

Al cabo de un cierto tiempo, el sonido exclusivo de la campana, sin mostrar la comida al animal, provocaba la salivación; se había transformado en un estímulo condicionado capaz de producir una respuesta que el denominaba condicionada. El perro, había aprendido a asociar cierto elemento con la comida.
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